Engendros del Sistema
“Iglesia Cristiana Restaurada incubadora de críos perfectos”
Un engendro es un plan, designio u obra intelectual que una organización o persona concibe después de trabar con el ser, como en todo, la Iglesia Cristiana Restaurada tiene sus propios engendros concebidos por el sistema. Pero: ¿qué planes utilizaron? Y ¿Por qué lo hacen?
La ICR utilizo y usa un sinnúmero de técnicas, organizaciones y asociaciones civiles, como las casitas y las escuelitas para concebir a sus engendros, con el fin de crear seres perfectos.
Las Escuelitas
Aproximadamente en el año 1994 la organización comenzó con un proyecto llamado PROEDU, el plan comprendía en crear colegios donde solo los hijos de los seguidores realizaran sus estudios en estas escuelas, con el pretexto de aislarlos del mundo y de las falsas doctrinas. El proyecto parecía sano desde el punto de vista de cuidar y guardar a los niños del demonio, pero el real objetivo era crear futuros seguidores fieles, incondicionales y perfectos.
Las escuelitas fueron diseñadas de tal forma que los niños desde su temprana edad no conocieran otro sistema más que el sistema de autoritarismo, se creaba un ambiente de tensión, órdenes y obediencia incondicional a los profesores. Las escuelas de la Restaurada son una burbuja de santidad donde se les dice a los infantes que “todas las otras escuelas están mal, solo nosotros estamos bien” así los niños desde pequeños crecen con la idea de que ellos son perfectos, son los únicos; ellos están bien y todo el mundo mal, ellos siempre tendrán la razón y todos los demás son unos pobres ignorantes. Los reglamentos son tan estrictos que muchos niños no soportaron y otros fueron expulsados por no calificar con las altas exigencias de la organización.
Las escuelitas funcionan con deméritos y meritos, por ejemplo si un niño no cumple con todos sus útiles escolares es amonestado con un demerito, si el infante es amonestado tres veces con deméritos se le aplicara un reporte, si se le aplican más de tres reportes será acondicionado con una carta firmada por los padres que lo condiciona a no tener mala conducta, de ser así el niño será expulsado de la escuela por mala conducta. Así es como funciona el sistema de estas escuelitas que están distribuidas por todo el país como por ejemplo, Centro Pedagógico Tlalpan, Centro Educativo Quintana Roo, George Muller y C.I.E.T en Puebla.
En pocas palabras el sistema de las escuelitas es solo un reflejo del sistema autoritario y sectario de la Iglesia Cristiana Restaurada, no es de extrañarse ya que todos los maestros y directores son fieles seguidores de la ICR. De esta manera se pretende crear engendros que nunca conocieran otra vida más que el castigo, la perfección, el desprecio hacia los demás y la obediencia ciega a la autoridad. Así cuando los niños terminan sus estudios y se empiezan a enrolar en la organización, los pastores no tienen problemas para controlar a estos engendros del sistema.
Las Casitas
Otra de las técnicas que utiliza la ICR para formar engendros es atreves de asociaciones civiles como es el caso de Defensa de los Derechos de la Mujer y el Menor Desvalido A.C. y su obra maestra “la casita” estos albergues también pretenden entrenar a los niños desde su temprana edad para que en un futuro cuando sean mayores de edad participen y sean utilizados por los lideres. En las “casitas” al igual que en las “escuelitas” se imponen reglamentos sumamente estrictos con castigos extremadamente severos, los niños crecen en un sistema de castigo y obediencia ciega a la autoridad.
Existe una convulsión excesiva y enfermiza por la perfección, se presiona a los niños a obedecer de forma ciega las instrucciones.
En su mayoría la dirección de estos alberges lo ocupan otro tipo de engendros, que son mujeres mayores y con fuertes deficiencias familiares y dóciles a las instrucciones de los líderes de la organización.
Engendros agradecidos
Los seguidores más fieles, más adoctrinados, más incondicionales y más dóciles de la Restaurada tienen un común denominador, son personas con problemas familiares y morales que son acogidos por la organización y encuentran un refugio o escape en la Iglesia. Los líderes oportunistas de la Restaurada acogen a adolecentes con problemas familiares y los inducen a salir de sus casas dándoles techo y trabajo, con el objetivo de formar futuros seguidores fieles al movimiento.
En otros casos cuando una familia decide abandonar a la organización los pastores intentan hasta lo imposible para recuperar a los hijos adolecentes de la familia, manipulándolos diciéndoles que sus padres están muy mal y por ello se van a perder eternamente y que si ellos no se quieren perder deben salir de sus casas, les dicen que ellos los van a cuidar como a sus hijos y no les faltara nada, también les dicen que tienen muchos talentos y deben usarlos en la Iglesia. Cuando lo logran inmediatamente instalan a estos adolecentes o jóvenes en casas de pastores, lideres o en algún otro lugar de confianza, inclusive se les da trabajo y los enrolan en la Iglesia, con el paso del tiempo estos jóvenes dejaran atrás a sus verdaderos familiares y toda su familia será la organización, no conocerán otro sistema, más que uno de autoritarismo y obediencia ciega, estarán listos para ocupar puestos importantes en el movimiento, estarán sumamente agradecidos con la organización y serán los seguidores más fieles e incondicionales.
Actualmente muchos de los puestos medianos de la Iglesia Cristiana Restaurada los ocupan este tipo de engendros, como el caso del pastor Gerardo Tejada, Carlos Loredo, Eder Dueñas y otros que fueron acogidos y adoctrinados por la organización desde su temprana edad. Estos pastores que son admirados y queridos por sus seguidores no son más que mentes débiles y dirigidas por sus líderes.
Señoras Felices
Otro porcentaje de los engendros tienen ciertas características en común muy peculiares, son señoras arriba de los 40 años, en su mayoría con deficiencias familiares, divorciadas y con hijos renuentes a la organización, se podría decir que olvidadas por sus seres más cercanos.
Este tipo de engendros del segundo tipo encuentran respeto y seguridad en la organización ya que se les dan puestos confortables como la dirección de casas hogar, coordinación de obras de misericordia y puestos importantes en muchas de las asociaciones civiles que pertenecen a la ICR. Estas señoras se sienten agradecidas con sus líderes y pastores, la Restaurada se convierte en un escape y confort para ellas.
Estas señoras son manipuladas y adoctrinadas para nunca fallar con las expectativas del líder, son aduladas y exaltadas pero también humilladas y amenazadas cuando se rehúsan a obedecer órdenes de los altos mandos. Si obedecen ciegamente y cumplen con las expectativas del líder se vuelven intocables y se convierten en heroínas. Pero si son rebeldes a los lideres, en un abrir y cerrar de ojos pueden perder toda la seguridad que les brinda la organización por el simple hecho de no obedecer órdenes, este miedo las impulsa a obedecer ciegamente las instrucciones de sus líderes.
Un engendro también es un ser malformado o fenómeno deforme y con fuertes deficiencias. Parece una contradicción decir que los críos de la restaurada son “Engendros Perfectos”, ¡pero lo son! lo son para sus autores y creadores, porque son perfectos para el trabajo, perfectos porque son incondicionales y fanáticos, perfectos porque nunca cuestionan, perfectos porque defienden a sus manipuladores hasta la muerte, perfectos para sus creadores porque ellos los crearon con ese propósito, pero al fin de cuentas engendros manipulables y con un sinnúmero de defectos.
Por Abner Gedeón